“El año 2026 marcará un punto de inflexión en la dinámica fiscal y financiera de la República Dominicana, debido a que será el año en que el servicio de la deuda alcanzará su mayor presión en la economía dominicana. El servicio de la deuda, pondrá a prueba la liquidez fiscal, el mercado financiero interno y la estabilidad cambiaria, convirtiéndose en el punto de mayor exigencia del ciclo inmediato.
En 2026 el servicio de la deuda externa ascenderá a US$5,847 millones, el nivel más elevado del período cercano, monto impulsado por una amortización excepcionalmente alta, asociada al vencimiento de bonos colocados en la última década, a lo que se suman intereses cercanos a los US$3,000 millones.
Para cubrir estos compromisos, el Estado deberá recurrir a nuevas colocaciones de deuda, que superan los RD$401 mil millones, profundizando una dinámica de refinanciamiento de más deuda para pagar deuda. Aunque esta práctica no es inusual en economías emergentes, incrementa la exposición a choques externos, cambios en las condiciones financieras internacionales y episodios de volatilidad cambiaria”.
Haivanjoe Ng Cortiñas/ Economista
El notable incremento que tienen las exportaciones de castañas de masa o Buen Pan, es una demostración de la riqueza que tenemos en nuestros campos, todavía no explotada.
Los datos más recientes (al 2024) indican que el país envió al exterior 3,606 toneladas de este fruto, valoradas en 3,037,427 millones de dólares, conforme datos del Ministerio de Agricultura.
Como se observa su potencial y los recursos que puede generar, las autoridades han distribuido millares de plantas en distintas regiones. Hay sembradas 6,047 tareas de Buen Pan, beneficiando a 630 productores.
Este maravilloso fruto, al que muchos tratan con desdén, tiene diferentes nombres, según el país donde se cultiva. Se le conoce como Pana, en Puerto Rico; Lam Beritaf, en Haití; Bread Fruit, en Jamaica; Guapen, en Cuba; Mazapán en Honduras; y Buen Pan, en República Dominicana.